EL TRANSPORTE EN REVERSA I


🚌🚍🚗🚘⛟🚚🏍EL TRANSPORTE EN REVERSA (I)


Por: Juan Lazarte (Director Ejecutivo de PLACE)
Uno de los principales problemas de nuestra ciudad de Lima y de otras capitales es hoy día EL TRANSPORTE público y privado, urbano, particular e interprovincial, que se ha convertido en una tierra de nadie y en un botín ansiado por más de una autoridad.

Para un mejor entendimiento; el sistema de transporte se sustenta en una trípode cuyos soportes son: a) el vehículo, b) las vías y c) las personas entorno del transporte. En ese contexto trataré en esta breve síntesis enumerar los principales problemas y sus soluciones.

a)       El vehículo. - nuestro país como casi ningún otro en el mundo no tiene una regulación que determine qué tipo de vehículo necesitan las ciudades, lo cual ha generado que pasemos de los 70´s con buses grandes y paraderos a la actualidad con cualquier tipo de vehículos y sin paraderos.

Algunos estudios estiman que en nuestra ciudad hay 7 veces más vehículos de transporte publico que el que debería tener la ciudad, esta sumatoria lo dan buses, micros, combis, mototaxis y taxis, lo cual indudablemente congestiona cualquier vía que pudiera existir.

Se suma a este caos existente la falta de un sistema público de pasajeros que absorba la mayor cantidad de desplazamientos de los usuarios, lo cual serviría para depender menos del vehículo particular o del taxi, en beneficio de un transporte masivo de pasajeros eficiente, decente y moderno. Los actuales sistemas de transporte masivo como el Tren Eléctrico y el Metropolitano en todas sus rutas atienden el 19% de los desplazamientos que hay en la ciudad. Lo demás lo cubren buses viejos, combis malolientes, mototaxis inseguros y más de 200 mil taxis sin taxímetros, lo cual ahonda la congestión.

b)      Las vías.- nuestras ciudades han ido creciendo en su estructura urbana sin orden, también en las vías por donde deben desplazarse las personas y los vehículos. El concepto de ciudades es que estas son para las personas y no para los vehículos, pero en nuestro actual sistema es a la inversa, pero en esa priorización se hacen mal las cosas. Se busca obstinadamente vías subterráneas que cuestan tres o cuatro veces más que una vía elevada, probablemente la corrupción imperante. Sin embargo, Lima como otras ciudades costeras no aprovecha bien lo que tiene. A manera de ejemplo Lima tiene una vía limpia y sin tráfico que es nuestro mar por donde podría desarrollarse un sistema de ferris que lleven mucha gente desde Ventanilla hasta Villa El Salvador y viceversa sin trafico y sin ruido. Pero son más grandes algunos intereses que no se avanza en esta idea. No es posible que nuestro Aeropuerto Internacional tenga una sola vía de llegada por Faucett, pudiendo tener una vía elevada que venga desde La Molina hasta el mismo aeropuerto sin tener que parar en ninguna parte, sustentado en un sistema de peajes inteligentes, complementado además por un sistema de transporte marítimo.

c)       Las personas en torno del transporte. - pasa por tener gente que conozca de transporte en municipios y MTC, más que amateurs y voluntariosos que creen saber sobre un tema que es altamente sensible. Abogados que hacen leyes de transporte cuando antes solo andaban en mototaxis o ingenieros de libro, no aportan mucho a la solución.

Los conductores la mayoría con una muy mala formación no solo en temas de conducción sino también en cultura cívica, modales y competencias blandas. La mayoría de las Escuelas de Conductores, son solo un cascarón que buscan ganar dinero y no formar bien a sus alumnos, con el agravante que los que menos forman son conductores profesionales en donde hay un déficit muy grande de conductores, si cruzamos el número de vehículos pesados de nuestro parque automotor vs. el número de licencias profesionales otorgadas. En este ultima realidad el rol es del Estado.

Finalmente, el usuario cada vez más irreverente, desordenado y caótico que busca subir o bajar donde le da la gana, que busca que el conductor rompa las reglas en vez de cautelar su integridad pidiendo respeto a estas mismas reglas.  En fin tampoco ayudan los pasajeros a ordenar el transporte.

Entonces: ¿Qué hacemos o como decía un cómico: quien podrá defendernos? La verdad no lo sabemos. Desde hace años se habla de la Autoridad Única del Trasporte y hasta ahora NADA. El Alcalde de Lima Metropolitana no quiere perder su poca porción de popularidad imponiendo su autoridad con sanciones legales a los transportistas y peatones. Si lo hace se lo agradeceríamos quienes no tenemos infracciones de tránsito.

Solo nos queda esperar que pase algo que quiebre completamente el caos imperante y nos obligue a repensar completamente lo que tenemos. En otras palabras, necesitamos una Reingeniería del Transporte en las ciudades y no una ingeniería del caos. La pregunta entonces es ¿y quién lo hará?



…esta historia continuará.

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